sábado, 10 de mayo de 2008

LAS MAMÁS EN MI AULA



La educación no sólo se da en el cole, los niños no sólo aprenden en la clase, está la casa y allí su familia, está la calle y en ella sus amigos y está internet y allí todo un mundo por conocer.
Si queremos educar, nosotros, los maestros y las maestras debemos contar con todas las variables que influyen en nuestra tarea como enseñante. Debe de haber una unión entre la familia y el profesorado, entre la casa y el colegio. En mi concepción de la enseñanza siempre he tenido como fundamental partir de la premisa de esa unión, una unión débil en sus inicios que se irá fortaleciendo paso a paso, a lo largo de los años. No concibo mi labor docente sin la colaboración de mis familias, que son mías al igual que los alumnos son mis alumnos. Normalmente, la colaboración viene por parte de las mamás por varias razones, creo, de las que ahora no hablaré.
En la tarea educativa debe haber sintonía entre el/la tutor/a del alumnado y los/as padres/madres. Cuando no existe coordinación entre los dos pilares en los que el/la niño/a se apoyará como referencia para madurar y crecer como persona, ¿qué habremos conseguido?, no, un fracaso,no, nosotros seremos los fracasados.
Esta colaboración de las mamás ayudará a que se integren y se impliquen en la educación de sus hijos/as y hará que la coordinación entre ambas partes sea cada día mejor y más productiva.
A lo largo de mi carrera profesional nunca ha habido un "no" por parte de ellas, siempre he contado con la ayuda de mis mamás, con su saber y sus experiencias. A raiz de esta participación en el aula las mamás ayudan a sus hijos/as en casa con sus estudios . Yo espero haberlas ayudado en su futura labor educativa en casa cuando ya sus niños/as no sean mis niños/as y sean otros mis alumnos.
Desde aquí aprovecho la ocasión para darle las gracias a todas, a las de antes y a las de ahora. Sobretodo, y permítanme las demás, que por tenerlas más cercanas en el tiempo, les dé mi más especial agradecimiento a las mamás de ahora, a las que veo día a día, a las que cada mañana saludo y esperan entre charlas a que sus hijos/as entren en su aula. Mañana las veré, pero pronto llegará Junio con el sol rayando el alba y augurando un verano más caluroso aún si cabe que el anterior, y nos despediremos. La vida sigue, los/as niños/as crecen y ya no serán míos, pero tampoco suyos, pues los hijos/as no son de los padres, sino lo contrario, los padres son de sus hijos.

2 comentarios:

david santos dijo...

Excelente postagene!
Gracias por hacerla.

Inmis dijo...

Tienes mucha razón, pero a veces las relaciones con las familias no son lo suficientemente fluidas, por diversas maneras, no son faciles de mantener. Tienes mucha suerte de contar con unas familias geniales, al igual que yo ;).